Cosecha del 83: Guillermo Martínez, tomen nota

Entrada original del día 14 de diciembre de 2010 a las 22:29 horas, y suprimida (censurada) por Blogger© tras "denuncia" yanqui (de la DMCA, Digital Millennium Copyright Act). No hay links de la llamada "tierra de la libertad" (por si es parte de su "queja"), aunque nombre N. Y., pero ¡nunca se sabe!, así que la dejo como estaba ¡y con MIS FOTOS!:

Lunes 13 de diciembre, 20:00 horas. Catedral de Oviedo: "Concierto de Navidad 2010", Coro Universitario de Oviedo, Escolanía de Covadonga, Orquesta de Cámara. Solistas: Patricia Rodríguez Rico (soprano), Ana Peinado (soprano), Christian Carlo Gil-Borreli (contratenor). Director: Joaquín Valdeón.
Fiel a su cita anual llegaba a una catedral llena a rebosar, incluso antes de la hora, el esperado concierto navideño de uno de mis coros queridos, el Universitario de Oviedo, con el habitual Gloria en RE M, RV 589 para solistas, coro y orquesta de Vivaldi, casi seña de identidad desde los tiempos de Luis Gutiérrez Arias que llegaron a grabar en St. Patrick de Nueva York con Max Bragado a la batuta el 16 de marzo de 1980, LP que para aquella época era todo un logro.
Nunca hay suficiente dinero para la cultura y menos en estos tiempos de crisis, pero cuando hay ganas de trabajar unidas a una pasión por la música que une como nada, todo se arregla. Incluso la calidad de todos los intérpretes nadie diría que "costó tan poco", pues el nivel de los intérpretes estuvo muy alto y con "personal de casa" (ya se sabe, cobran menos ¡o nada!), desde el titular del coro a una orquesta con muchos atriles de nuestras formaciones sinfónicas (Héctor Corpus esta vez de concertino) y las voces elegidas auténticamente "profesionales", alumnado de mi querida mezzo Elena Pérez Herrero, al que estoy siguiendo "de cerca" siempre que tengo la oportunidad en los recitales "fin de curso" que organizan por todo Asturias (de la promoción tendré que escribir en otro momento), así como el alumnado que con Manuel Burgueras pasa por su Escuela "Haragei", y que a la vista de los resultados supongo tendrán más lista de espera que la Seguridad Social. Por la academia de Oviedo están pasando muchos coralistas así como solistas de toda España que están actuando en distintos coliseos con buenas críticas, así que no solamente predica con el ejemplo (estará en Córdoba este jueves 16 cantando los Rückert Lieder bajo la dirección de Manuel Hernández Silva) sino que comparte con todos estos "descubrimientos".
El arranque del Gloria resultó rápido, sin complejos ni miramientos, aprovechando la reverberación catedralicia como sólo los que han trabajado mucho en ella conocen, pudiendo "masticar los silencios" y trabajando las dinámicas para no formar el típico "barullo sonoro". Joaquín Valdeón además de director y violista también es cantante, lo que se notó en todo el concierto, ayudando a las voces en todo momento, desde la "pequeña" del contratenor hasta la enorme de mi admirada Patricia Rodríguez sin olvidarme de Ana Peinado, en continuo progreso (el dúo del III. Laudamus Te resultó empastado, afinado y valiente), todo con una emisión suficiente para llegar hasta mi última bancada, lo que de por sí ya es destacable, sin olvidar una musicalidad perfecta para esta obra barroca en todos y cada uno de los protagonistas, sin olvidar una dirección clara y precisa tanto hacia el coro del que es titular (recuperando cíclicamente altas cotas de calidad) como a la orquesta "armada para la ocasión" (y que sonó como si llevasen años tocando juntos). Y como esto de Internet tiene de bueno la rapidez, dejo un vídeo rodado y "subido" a YouTube® por alguno de los presentes (con cuchicheos, ruidos y llanto de niño incluidos)...

... Continúa el resto en el Canal de waalandia, para publicitar a quien ha tenido la gentileza de compartir esta "Gloria de Vivaldi".
Pero lo mejor vendría a continuación. El compositor Guillermo Martínez (1983) nos presentaba el estreno absoluto de la segunda parte del tríptico que arrancó hace ahora un año de nuevo con la ferrolana Patricia Rodríguez: la cantata Solsticio d'oro, portico di Natale, precedida de otro estreno del cántabro afincado en Asturias, conferenciante y miembro del Coro Universitario Israel López Estelche (1983): Intemerata Dei Mater, noticia y crítica recogida en LNE de la nochebuena de 2009 firmada nada menos que por el Doctor Ángel Medina, y donde actuó también otra alumna de la "cantera Haragei" pero más aventajada y en pleno camino del estrellato: mi querida Beatriz Díaz.
La cantata Vetrata di Avvento. Sogni di Luce para soprano, coro mixto, coro de niños y orquesta de cámara la disfrutamos ahora en este 2010, esperando la conclusión del tríptico para el próximo año. Guillermo Martínez además de organista y miembro del laureado Coro "El León de Oro" de Luanco, comienza a tener hueco como compositor, acaba de finalizar con las máximas calificaciones su Doctorado en Composición nada menos que en la Universidad de Manchester, becado por CajAstur, y la obra estrenada demuestra el nivel académico y compositivo alcanzado, no ya en el terreno coral (realmente increíble y seguramente con un sustrato fuerte por el repertorio al que está acostumbrado con "los leones") sino también en el instrumental, un lenguaje orquestal lleno de guiños a toda su herencia y gustos, muy cinematográfico por el sentido del discurso narrativo y las melodías plenamente tonales, pero también sinfónico-coral por la combinación de texturas que hubiese resultado aún más impactante de haber tenido mayores efectivos para el estreno. Nuevamente la soprano Patricia Rodríguez fue la encargada de poner la voz solista (como en el primer número del tríptico de hace un año), pudiendo repetir las palabras sobre ella del Catedrático Medina: "desplegó cualidades cuasi wagnerianas para transmitir la belleza, sentimiento y concentración afectiva de esta página, en un ambiente orquestal que tiene afinidades más espirituales que directas con los grandes maestros centroeuropeos de las primeras décadas del siglo XX, como Mahler, Zemlimsky o Korngold". La ferrolana me enamora con su voz cada vez que la escucho, sus facultades son increíbles y el trabajo conjunto con su maestra está dando los frutos esperados.
Y de la orquestación puedo añadir y copiar otro tanto: "Guillermo Martínez es ya, pese a su juventud, un mago de la orquestación", si bien para mi gusto la trompeta solista (excelente por otra parte) se irguió en demasiado protagonista por momentos, desconozco si por propia indicación en la partitura, aunque trompas y maderas estuvieron en su plano de conjunto con la cuerda y buen sustento a las partes vocales, todas perfectamente conducidas por la batuta de Joaquín Valdeón, auténtico valedor de la composición y plenamente implicado en llevarla a buen puerto.
Pero sigo quedándome con las partes corales (y también acompañadas de órgano) realmente impresionantes. El II. Salvacondotto presenta por momentos pasajes de una hondura armónica madura para alguien tan joven como este compositor, y las disonancias del IV. Azzurro los escolanos de Covadonga las solventaron con una profesionalidad encomiable, así como el parlato desde el púlpito a cargo de uno de los universitarios. Momentos sobrecogedores con una percusión de mucho peso en la obra, "sustos incluidos" (golpes secos de bombo) que subrayaban el texto, y unos Tutti complejos pero sonoramente impactantes como en el III. Intraducible fiamma y V. Aria ed Epistola que clausuraba el concierto. Tendremos que meditar sobre la importancia de la experiencia y formación coral en nuestros "compositores del 83" porque conocen mejor que nadie los entresijos de las obras tanto desde la propia partitura hasta la ejecución, lo que supone un paso más allá de la pura teoría.
Habrá que esperar otro año para completar el tríptico de cantatas, pero creo que merecerá la pena, pues si vengo comentando el buen momento de voces e instrumentistas asturianos, no podemos perder de vista esta "Cosecha del 83" con Guillermo Martínez como un Gran Reserva.
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